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lunes, 21 noviembre 2022 10:51

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Clinofilia o la tendencia persistente a permanecer en la cama
21 - 08 - 2026

Clinofilia o la tendencia persistente a permanecer en la cama

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre clinofilia en personas con TMG. Definición de clinofilia o clinomanía La clinofilia o clinomanía es la tendencia a permanecer en la cama durante muchas horas del día sin que exista una enfermedad orgánica que lo justifique. No constituye un diagnóstico en sí mismo, sino un hallazgo conductual asociado con frecuencia a trastornos depresivos, esquizofrenia y otros cuadros psiquiátricos. Ideas clave extraídas de la literatura científica No existe prácticamente literatura reciente que estudie la clinofilia o clinomanía como entidad clínica independiente en personas con trastorno mental grave. La investigación actual aborda este fenómeno bajo los constructos de hipersomnolencia, tiempo excesivo en cama, apatía, avolición y síntomas negativos, especialmente en depresión mayor y esquizofrenia. La literatura considera la clinofilia como una manifestación clínica relacionada con la depresión, la hipersomnolencia, la apatía, la avolición y los síntomas negativos de la esquizofrenia. La clinofilia puede actuar como una conducta desadaptativa que perpetúa la inactividad y el deterioro funcional. La apatía es una característica central de los síntomas negativos. Se encuentran asociaciones entre cambios en el tiempo de permanencia en cama y la sintomatología depresiva. Se refuerza la idea de que el aumento del tiempo en cama constituye un indicador clínico relevante en personas con depresión. Hasta un 25 % de los pacientes con depresión padecen hipersomnolencia. No toda permanencia en cama es hipersomnia. Diferenciar la clinofilia de la hipersomnolencia es fundamental tanto en la investigación como en la práctica clínica. La hipersomnolencia en personas con depresión se asocia a peor evolución clínica, mayor resistencia al tratamiento y más dificultades funcionales. La clinofilia se describe como una conducta de pasar excesivo tiempo en la cama que puede aparecer en la depresión y confundirse con hipersomnolencia, por lo que es esencial evaluar si la persona realmente duerme más o si predominan factores psicológicos, funcionales y conductuales. La permanencia prolongada en cama en personas con trastorno mental grave puede ser la expresión observable de déficits motivacionales (apatía y avolición), síntomas negativos o depresión, más que una entidad clínica independiente denominada clinofilia. El problema puede entenderse mejor como una manifestación de avolición, caracterizada por dificultad para iniciar actividades productivas y tendencia a mantener patrones persistentes de inactividad. Las fuentes consultadas describen la cama como refugio, espacio de seguridad y/o lugar de evitación de demandas externas. Las guías y revisiones sobre ejercicio físico y salud mental apoyan incorporar estrategias de activación y ejercicio en personas con trastorno mental grave. Cuando la permanencia en cama está relacionada con depresión o evitación conductual, la activación conductual es una de las intervenciones recomendadas en las guías internacionales de depresión. Pueden considerarse estrategias de intervención psicosocial: fomentar salidas del domicilio, estructurar rutinas diarias, programar actividades significativas concretas, aumentar progresivamente la activación conductual, trabajar objetivos pequeños y medibles y evitar largos periodos de inactividad no estructurada. Clinofilia vs Avolición La avolición es la disminución de la motivación para iniciar y realizar actividades con un propósito. En la investigación «A closer look at avolition in schizophrenia and bipolar disorder: Persistence of different types of activities over time» se observó que las personas con esquizofrenia y trastorno bipolar pasan gran parte del tiempo en casa, realizan con frecuencia una única actividad durante largos periodos y participan más en actividades improductivas o de recreación pasiva (dormir, no hacer nada, ver televisión, escuchar música) que en actividades productivas. La clinofilia y la avolición no son sinónimos, pero están estrechamente relacionadas: Clinofilia: permanencia excesiva en la cama sin causa médica orgánica que lo justifique. Avolición: reducción de la motivación para iniciar actividades dirigidas a una meta. La clinofilia puede aparecer en personas con trastorno mental grave como una expresión conductual de la avolición o falta de motivación. La evidencia indica que las personas con esquizofrenia y trastorno bipolar tienden a permanecer en casa realizando actividades improductivas o pasivas, con escasa iniciativa para desarrollar actividades funcionales o socialmente significativas, patrón compatible con la presencia de síntomas negativos y deterioro funcional.   Fuente de la información Búsqueda bibliográfica resuelta por el Servicio de Referencia del Creap Valencia «Clinofilia o clinomanía en personas con Trastorno Mental Grave»

viernes, 21 agosto 2026 12:19

Trabajo, salud mental y conducta suicida: qué dice la evidencia científica sobre los riesgos psicosociales laborales
04 - 08 - 2026

Trabajo, salud mental y conducta suicida: qué dice la evidencia científica sobre los riesgos psicosociales laborales

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Consulta bibliográfica resuelta El Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre «Riesgos psicosociales laborales y conducta suicida en población trabajadora». Cada vez existe una mayor preocupación por el impacto que determinadas condiciones de empleo pueden tener sobre la salud mental de las personas. Factores como la sobrecarga de trabajo, la inseguridad laboral, el acoso, la falta de apoyo organizacional o los ambientes laborales poco saludables forman parte de los denominados riesgos psicosociales, cuyo estudio ha cobrado especial relevancia en los últimos años. Sin embargo, cuando hablamos de conducta suicida y trabajo, ¿podemos establecer una relación directa entre ambos? ¿Qué factores laborales aparecen asociados en la literatura científica? ¿Cómo interactúan estas condiciones con los Trastornos Mentales Graves (TMG)? Y, sobre todo, ¿qué estrategias pueden desarrollar las organizaciones para prevenir situaciones de riesgo, promover la inclusión y apoyar a las personas trabajadoras con problemas de salud mental? Esta búsqueda bibliográfica recopila los principales hallazgos científicos sobre estas cuestiones, identifica los factores asociados descritos por la evidencia disponible y señala los vacíos de conocimiento que todavía persisten en este ámbito. Asimismo, analiza las medidas de prevención, apoyo e inclusión que pueden contribuir a crear entornos laborales más saludables, seguros y sensibles a las necesidades de las personas con problemas de salud mental. Prevención organizacional e inclusión de las personas con trastorno mental grave Las guías internacionales recogidas en la búsqueda, especialmente las recomendaciones del National Institute for Health and Care Excellence (NICE), señalan que las organizaciones tienen una responsabilidad activa en la promoción de la salud mental de sus trabajadores. En este sentido, la directriz NICE NG212 recomienda incorporar el bienestar psicológico a la estrategia general de la organización, integrándolo en las políticas, procedimientos y prácticas de gestión cotidiana, y no solo limitarse a intervenir cuando surge una crisis. La evidencia revisada también identifica el liderazgo positivo como un factor protector frente al estrés laboral y los problemas de salud mental. Asimismo, los estudios sobre intervenciones organizacionales sugieren que las acciones dirigidas a mejorar el clima laboral, fortalecer el apoyo social, reducir los factores de estrés y aumentar la sensibilización sobre el suicidio pueden contribuir a disminuir algunos factores de riesgo y a mejorar las actitudes de los trabajadores y responsables de las organizaciones. Un aspecto especialmente relevante de la búsqueda es la situación de las personas con trastornos mentales graves (TMG). La literatura señala que este colectivo se enfrenta con frecuencia a barreras adicionales para acceder al empleo, mantenerse en él o progresar profesionalmente, debido al estigma, la discriminación o la falta de apoyos adecuados. No obstante, los estudios consultados como el publicado en PLoS ONE: «Supported employment interventions with people who have severe mental illness: Systematic mixed-methods umbrella review» muestran que la participación en empleos adaptados y en entornos inclusivos puede favorecer procesos de recuperación, aumentar la autoestima, mejorar la calidad de vida y fortalecer la integración social. A pesar de ello, persisten importantes vacíos de conocimiento, especialmente por la escasez de estudios longitudinales, ensayos controlados y evaluaciones rigurosas de intervenciones dirigidas específicamente a personas con trastornos mentales graves. El trabajo como factor de riesgo y de protección para la salud mental La literatura científica revisada muestra que la relación entre trabajo y conducta suicida es compleja y no puede explicarse a través de una única causa. Factores como la inseguridad laboral, la precariedad, la baja autonomía, el escaso apoyo de supervisores y compañeros, la exposición a elevados niveles de estrés laboral, así como situaciones de violencia, acoso psicológico o bullying, se asocian con una mayor vulnerabilidad a la ideación suicida, las autolesiones y otras conductas suicidas. En este sentido, la revisión sistemática y metaanálisis de Milner, Witt, LaMontagne y Niedhammer (2018), «Psychosocial job stressors and suicidality: a meta-analysis and systematic review», basada en 22 estudios, identificó asociaciones significativas entre la inseguridad laboral, el bajo apoyo social o el escaso control sobre el trabajo y distintos indicadores de suicidabilidad. No obstante, la evidencia también señala que el trabajo puede actuar como un importante factor de protección cuando se desarrolla en condiciones adecuadas. La estabilidad económica, el reconocimiento, las relaciones sociales positivas, el apoyo organizacional y el sentido de pertenencia contribuyen al bienestar psicológico y favorecen la recuperación y la inclusión social. Por este motivo, los autores coinciden en que el suicidio debe entenderse desde un enfoque multifactorial, ecológico y biopsicosocial, en el que las condiciones laborales interactúan con factores personales, sociales y clínicos, sin constituir por sí mismas una causa única o directa de la conducta suicida. Contenido relacionado Servicio de Referencia del Creap. Otras consultas de información resueltas en 2026. Formulario de solicitud de consulta bibliográfica para el Servicio de Referencia del Creap. Informes de evidencias de 2026 del Creap. Newsletters de 2026 del Creap.

martes, 04 agosto 2026 08:30

Informe de evidencias de julio de 2026
24 - 07 - 2026

Informe de evidencias de julio de 2026

DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Y CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica el Informe de evidencias de julio de 2026. Informes y estudios El estudio sobre Soledad no deseada y salud mental en España 2026 concluye que ambas realidades están profundamente conectadas y se refuerzan mutuamente. La soledad no deseada afecta al 20,2% de la población adulta, mientras que los problemas de salud mental alcanzan al 24%, siendo mucho más frecuentes entre quienes se sienten solos. El informe destaca que la falta de apoyo social, la discapacidad, la dependencia, la juventud, el hecho de vivir solo, las dificultades económicas y las situaciones de discriminación aumentan significativamente el riesgo de sufrir tanto soledad como problemas de salud mental. Además, alerta de que la combinación de ambas situaciones se asocia a un mayor riesgo de pensamientos autolesivos o suicidas. Como principal conclusión, el estudio reclama respuestas integrales que vayan más allá de la atención individual y refuercen los vínculos comunitarios, la participación social y el acceso a apoyos adecuados para prevenir y reducir estos problemas. Literatura científica En el informe se destaca el artículo Systematically developed, comprehensive atlas of unique evidence-based psychological interventions for severe mental disorders del BMJ Mental Health que, desarrolla un atlas sistemático de las intervenciones psicológicas basadas en la evidencia para seis trastornos mentales graves (esquizofrenia y psicosis, trastorno bipolar, anorexia, bulimia, trastorno por consumo de estimulantes y trastorno límite de la personalidad). A partir del análisis de 260 ensayos clínicos aleatorizados, los autores identificaron 422 intervenciones psicológicas que, tras su clasificación, se concretaron en 266 tratamientos diferenciados agrupados en 45 grandes familias terapéuticas. Como conclusión, los autores defienden que una clasificación más precisa de las intervenciones psicológicas puede mejorar la investigación, facilitar la identificación de los componentes terapéuticos más eficaces y favorecer la selección e implementación de tratamientos basados en la evidencia en distintos contextos asistenciales. Salud mental alrededor del mundo Según una investigación liderada por la Universidad de Bristol, junto con Nesta y Amsterdam UMC, las personas que se sienten solas presentan una mayor probabilidad de experimentar problemas de salud mental, menor bienestar emocional y peor salud general. El estudio, publicado en Nature Communications, utilizó diferentes metodologías complementarias —incluyendo análisis observacionales, comparación entre hermanos y aleatorización mendeliana basada en datos genéticos— para comprender mejor la relación entre la soledad, el aislamiento social y la salud. Los resultados muestran que la soledad mantiene una asociación especialmente fuerte con el deterioro de la salud mental y del bienestar, mientras que el aislamiento social también se relaciona con menores niveles de bienestar. Aunque no se encontraron evidencias concluyentes sobre efectos directos en enfermedades físicas concretas, los investigadores destacan que la soledad debe considerarse un importante problema de salud pública, ya que su reducción podría contribuir a mejorar la salud mental, la calidad de vida y el bienestar general de la población. Además, el estudio refuerza la necesidad de desarrollar políticas e intervenciones que promuevan la conexión social y prevengan la soledad como parte de las estrategias de salud pública. Servicio de Referencia Otros Informes de Evidencias de 2026 Servicio de Referencia del Creap Formulario de solicitud de consulta Recursos de apoyo a la investigación

viernes, 24 julio 2026 09:59

Informe de tendencias de mayo y junio de 2026
03 - 07 - 2026

Informe de tendencias de mayo y junio de 2026

DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Y CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Tendencias en investigación en Trastorno Mental Grave El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica el informe de tendencias de mayo y junio de 2026 (745 kb). El informe recopila tendencias científicas de los meses de mayo y junio de 2026, sobre trastorno mental grave (TMG) a partir de preprints (es decir, investigaciones que aún no han sido revisadas por pares) publicados en plataformas como Research Square, OSF, MedRxiv, BioRxiv y Preprints.org. El obetivo principal es identificar nuevas líneas de investigación, intervenciones emergentes, factores de riesgo, modelos de atención y perspectivas sociales relacionadas con la salud mental. La investigación reciente detectada en estos manuscritos sobre TMG se orienta hacia cinco temas principales: Avances biomoleculares (miARN como biomarcadores). Impacto económico y sanitario del primer episodio psicótico. Limitaciones cognitivas persistentes en esquizofrenia. Necesidad de integrar a los cuidadores en la atención clínica. Efectos acumulativos de los estresores vitales tempranos en la salud mental adulta. Estos temas reflejan una salud mental cada vez más interdisciplinar, donde la biología, la economía, la familia y el ciclo vital se entrelazan para comprender mejor el TMG. Función ejecutiva en individuos bilingües y monolingües con esquizofrenia Este estudio transversal comparativo analiza si el bilingüismo, que en otras enfermedades neurológicas se asocia a mayor reserva cognitiva, ofrece alguna ventaja en la función ejecutiva de personas con esquizofrenia. La función ejecutiva es clave para la planificación, la inhibición de respuestas y la flexibilidad cognitiva, áreas especialmente afectadas en el TMG. La muestra recogida fue: 64 pacientes con esquizofrenia (34 monolingües persa; 30 bilingües persa–turco azerí) y 36 controles sanos emparejados por edad, sexo y educación. La función ejecutiva se vio significativamente afectada en pacientes con esquizofrenia en comparación con los controles sanos, independientemente de su dominio del idioma. Cuidadores invisibles en trastornos mentales crónicos: marco para su identificación sistemática Este trabajo aborda un problema crítico: los cuidadores familiares de personas con trastornos mentales crónicos (esquizofrenia, depresión mayor, bipolaridad) suelen ser poco reconocidos en la práctica clínica, pese a su papel esencial en la continuidad asistencial. Los cuidadores familiares desempeñan un papel fundamental en la atención a largo plazo. El objetivo del estudio es crear un marco práctico, basado en guías internacionales, para que los servicios de salud mental identifiquen sistemáticamente a estos cuidadores. Este marco ofrece una herramienta práctica para que los servicios de salud mental: Integren a los cuidadores en la atención. Mejoren la continuidad asistencial. Aumenten la seguridad del paciente. Reduzcan la invisibilidad y la sobrecarga del cuidador. Más información sobre el Centro de Documentación y el Servicio de Referencia Centro de documentación del Creap. Servicio de Referencia del Creap. Recursos de apoyo a la investigación. Informe de evidencias de junio de 2026 (735 kb). Formulario de solicitud de consulta.

viernes, 03 julio 2026 10:28

Cuando una técnica no basta: adaptar la TCC al trastorno mental grave
02 - 07 - 2026

Cuando una técnica no basta: adaptar la TCC al trastorno mental grave

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. En rehabilitación psicosocial, una dificultad frecuente no es saber si una técnica cognitivo-conductual (TCC) existe, sino decidir cuándo aplicarla, cómo adaptarla y cómo integrarla dentro de un proceso de atención más amplio. Una misma técnica puede resultar útil, insuficiente o incluso poco adecuada según el momento clínico, el perfil funcional, la carga cognitiva, el contexto de apoyos y los objetivos significativos de la persona usuaria. Este es uno de los problemas centrales que aborda la nueva Guía del Creap sobre terapia cognitivo-conductual aplicada al trastorno mental grave. El documento parte de una idea sencilla, pero clínicamente importante: en contextos de rehabilitación psicosocial, la TCC no puede aplicarse como una receta estándar ni como una sucesión de técnicas descontextualizadas. Necesita formularse, adaptarse y coordinarse dentro del Plan de Atención Individualizada. La guía ofrece orientaciones para ayudar a los equipos profesionales a pasar de la evaluación al plan de intervención. Para ello, aborda cuestiones como la lectura del perfil clínico-funcional, la formulación de objetivos, la selección de técnicas, la adaptación de sesiones, el uso de tareas entre sesiones, la prevención de recaídas y la revisión del progreso. También incluye plantillas y materiales prácticos que facilitan la planificación, la continuidad del trabajo terapéutico y la coordinación entre profesionales. Uno de los aspectos más relevantes del documento es que no presenta la TCC como una intervención aislada ni como una solución universal. Al contrario, la sitúa como un componente técnico que puede contribuir al proceso de recuperación cuando se integra con otros apoyos, se ajusta a la situación real de la persona y mantiene una orientación funcional, colaborativa y centrada en la vida cotidiana. Así, técnicas como la reestructuración cognitiva, la activación conductual, la resolución de problemas, la psicoeducación o la prevención de recaídas se presentan desde una perspectiva aplicada: no solo qué son, sino cuándo pueden ser útiles, qué adaptaciones requieren en trastorno mental grave y qué errores conviene evitar en su aplicación. Con esta publicación, el Creap continúa impulsando recursos orientados a mejorar la calidad de la intervención en rehabilitación psicosocial, favoreciendo una práctica más estructurada, reflexiva y ajustada a las necesidades de las personas usuarias. La guía está disponible para su consulta y descarga en el apartado de "Guías y Documentos Técnicos Salud Mental" de la página web del Creap Contenido relacionado Guía de buenas prácticas en intervención cognitivo-conductual para personas con trastorno mental grave: estándares y aplicación del modelo centrado en la persona en el ámbito de la rehabilitación psicosocial (4,1 MB) Guía de «Buenas prácticas para la inclusión del agente de apoyo entre iguales en recursos públicos de salud mental» Guía de buenas prácticas para la elaboración, implementación y evaluación de Planes de Atención Individualizados (PAI) (2,5 MB) El diseño y aplicación de programas de intervención evaluables en rehabilitación psicosocial desde el modelo integral de atención centrada en la persona (1,9 MB)

jueves, 02 julio 2026 09:15

Entrevista con la Dra. María Oquendo: una voz clave de la APA para el futuro del DSM
18 - 05 - 2026

Entrevista con la Dra. María Oquendo: una voz clave de la APA para el futuro del DSM

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. La American Psychiatric Association (APA) ha abierto un debate de gran alcance sobre el futuro del DSM, el manual de referencia más influyente en la clasificación de los trastornos mentales. La hoja de ruta presentada por el Future DSM Strategic Committee apunta a una posible evolución hacia un modelo más dinámico, más atento a las dimensiones transdiagnósticas, al funcionamiento, a la calidad de vida y a los determinantes sociales, culturales y ambientales de la salud mental. Ese movimiento no implica solo una actualización técnica del manual, sino una reconsideración de algunos de los supuestos que han organizado la nosología psiquiátrica durante décadas. Entre los ejes de debate figuran la necesidad de superar parcialmente una lógica excesivamente categorial, la incorporación progresiva de biomarcadores y factores biológicos, la atención a la heterogeneidad clínica y la voluntad de evitar que los diagnósticos sigan tratándose como entidades rígidas y cerradas. La propuesta también tiene implicaciones especialmente relevantes para la práctica comunitaria y la rehabilitación psicosocial. Si el DSM quiere ser más útil para la clínica real, no basta con describir mejor los síntomas: necesita dialogar con problemas como el solapamiento entre diagnósticos, el deterioro funcional, la calidad de vida, el contexto social y la complejidad de trayectorias que rara vez encajan limpiamente en categorías discretas. Quién es María Oquendo En este contexto, conversar con la Dra. María A. Oquendo tiene un interés singular. María A. Oquendo, M.D., Ph.D., es Ruth Meltzer Professor, directora del Departamento de Psiquiatría de la University of Pennsylvania y Psychiatrist-in-Chief del sistema de salud de la misma universidad. En 2017 fue elegida miembro de la National Academy of Medicine, uno de los mayores reconocimientos en el ámbito de la medicina. Su trayectoria investigadora abarca desde la neurobiología y la psicofarmacología hasta la salud mental global. Ha desarrollado una carrera científica muy destacada en el estudio de los trastornos del estado de ánimo, la conducta suicida y sus bases neurobiológicas, y cuenta con más de 500 publicaciones científicas según la nota biográfica remitida por su equipo. La Dra. Oquendo dirige además el Inspire Center for Suicide Prevention, financiado por el National Institute of Mental Health, y ha ocupado puestos de liderazgo de primer nivel en la psiquiatría internacional. Ha sido presidenta de la American Psychiatric Association, de la International Academy of Suicide Research y del American College of Neuropsychopharmacology, además de presidir el consejo de administración de la American Foundation for Suicide Prevention y formar parte del Advisory Council del National Institute of Mental Health. En mayo de 2024, la APA la nombró presidenta del Future DSM Strategic Committee, el grupo encargado de pensar la evolución futura del manual diagnóstico. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos reconocimientos en Estados Unidos, Europa y Sudamérica, entre ellos el Judd Marmor Award de la APA en 2024 y el Leadership Award de la American Association of Chairs of Departments of Psychiatry en 2026, según la información facilitada por su equipo. Desde el Blog del Creap de Valencia, planteamos esta entrevista con un objetivo muy concreto: explorar hasta qué punto la reforma del DSM puede traducirse en una utilidad real para la práctica clínica, la salud mental comunitaria y los procesos de recuperación. Entrevista En trabajos anteriores, usted ha defendido la conveniencia de dar mayor visibilidad diagnóstica a la conducta suicida; visto ahora su papel al frente de la reflexión sobre el futuro del DSM, ¿qué le ha enseñado esa experiencia sobre los límites de organizar la clínica solo en torno a trastornos cerrados y no también en torno a procesos o riesgos transversales? En esta próxima versión del DSM, hemos incluido en el modelo diagnóstico un renglón dedicado a los síntomas transdiagnósticos o transversales. Eso ayudará a explicar el solapamiento entre diagnósticos, facilitará un enfoque en ellos en la investigación y quizá prevendrá la reificación de los diagnósticos tal y como los definimos hoy día. En distintas intervenciones recientes ha planteado que un enfoque más dimensional podría mejorar la atención al paciente; desde esa perspectiva, ¿qué ganaría realmente un profesional que trabaja en rehabilitación psicosocial y seguimiento comunitario, más allá de disponer de un lenguaje diagnóstico teóricamente más sofisticado? Ver respuesta anterior. En cuanto al solapamiento, el o la profesional no se verá forzado/a a hacer diagnósticos adicionales al detectar síntomas fuera del diagnóstico principal. En cuanto a la reificación, verá los diagnósticos como una aproximación, con fronteras difusas —en el caso de síntomas transversales en el contexto de dos o más diagnósticos que los comparten— y no como algo concreto e inmutable. A la luz del peso que la nueva hoja de ruta concede al funcionamiento, la calidad de vida y las dimensiones transdiagnósticas, ¿qué tipo de información considera hoy más decisiva para construir una formulación clínica útil: la categoría diagnóstica, el nivel de funcionamiento, la calidad de vida, los factores sociales o los rasgos transdiagnósticos? La idea es que todos son importantes para poder apreciar la situación del paciente de una manera más holística. Los documentos del comité proponen avanzar al mismo tiempo hacia una psiquiatría más informada por biomarcadores y hacia una evaluación más sensible a los determinantes socioeconómicos, culturales y ambientales; ¿cómo evitar que esa integración acabe siendo asimétrica y que lo biológico termine teniendo, en la práctica, más peso que el contexto vivido por la persona? Si llegara a ser así, eso dependería de la cultura en la psiquiatría. El modelo no da más peso a uno que a otro. Si el objetivo final es que el DSM evolucione hacia un instrumento más dinámico, dimensional y clínicamente útil, ¿qué le haría pensar, dentro de diez años, que esa reforma ha sido realmente un éxito: mejores decisiones clínicas, menos pacientes subumbrales sin atención, más prevención, mayor precisión biológica o una mejor conexión con la realidad social y funcional del paciente? Si el DSM se actualiza por lo menos una vez al año, sería un éxito. No creo que impacte el problema del paciente subumbral, quien hoy se puede diagnosticar usando los diagnósticos o clasificados en otra parte (“not elsewhere classified”, [NEC]), ni a la prevención necesariamente. Sí esperamos ver mejor cuidado clínico —por ejemplo, prescribiendo servicios sociales para problemas de funcionamiento o sociales—, mayor precisión biológica y mejor inclusión de la realidad social y funcional en el razonamiento clínico. Una lectura desde la rehabilitación psicosocial Las respuestas de Maria A. Oquendo apuntan a una idea central: la futura evolución del DSM no se jugará solo en el terreno de añadir nuevas categorías o refinar etiquetas, sino en su capacidad para incorporar síntomas transdiagnósticos, reducir la rigidez con la que se entienden hoy los diagnósticos y ampliar el razonamiento clínico hacia una lectura más holística de la situación de cada paciente. Desde la perspectiva de la rehabilitación psicosocial, el interés de esta propuesta reside precisamente en ese desplazamiento: pasar de una clasificación entendida como fin en sí mismo a una herramienta que ayude a pensar mejor el solapamiento clínico, el funcionamiento, la realidad social y las necesidades concretas de apoyo y cuidado.

martes, 19 mayo 2026 11:49

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